Espiritualidad Teresiana

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Ana Ma. Cámara y Josefina Valdés, stj

A Teresa le tocó vivir rodeada de hombres a pesar de ser una monja de clausura. A causa de su experiencia de oración se vio en la necesidad de tratar con sacerdotes, confesores, etc. Como fundadora tuvo que tratar con obispos, mercaderes, arrieros, mensajeros y reyes. Ellos le ayudaron en todo lo que quería y como lo quería. La respetaron, admiraron y sirvieron.

Teresa aprendió a mirar los valores de los otros y a dejarse mirar para sentirse valorada. Es un juego de miradas donde descubro los valores de los demás y me sirven de espejo. Mirar con bondad es tarea de toda la vida.

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