Espiritualidad Teresiana

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Por: Claudia Morales Cueto
amigosdeteresa.com

“Hartas veces permite el Señor una caída para que el alma quede más humilde”. 
Carta 326, 5

Humildad es reconocer la verdad. Es darse cuenta del error, pero dejar de darle vueltas en la cabeza. Parte de la verdad es que el pasado no se puede cambiar, pero sí se puede hacer algo en el presente: el cambio se puede probar con las obras, con las acciones. 

Teresa escribe esta carta a la comunidad de Sevilla, en donde por calumnias se destituyó a la priora, María de San José, y se nombró a una persona inestable, Beatriz de la Madre de Dios, como superiora. 

Al final la verdad salió a la luz. El tono de la carta es una invitación a recuperar la vida en comunidad, a vivir como hermanas, a restaurar la unión. Que las que se equivocaron lo reconozcan, pero miren el presente y se dispongan a servir con provecho a Nuestro Señor. Que quienes fueron víctimas de la injusticia, perdonen. Teresa invita a todas a obrar con rectitud y quedar con un mayor conocimiento propio después de este grave problema. Seguir dándole vueltas al dolor no ayudará a sanarlo, sino solo generará rencor. Lo mejor es mostrar compasión y aceptar con humildad que todos podemos equivocarnos.

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